Girón o más exactamente San Juan de Girón, es uno de los grandes descubrimientos que se pueden hacer en el nororiente de Colombia, en Santander.
Con su bien cuidada arquitectura colonial, la amabilidad de su gente y la tranquilidad que se respira en esta zona del país, Girón sigue siendo un lugar genuino y no muy masificado a nivel turístico. Una buena alternativa para quien esté en Bucaramanga y quiera visitar sus alrededores sin ir muy lejos y sobretodo manejando un presupuesto moderado.
Si te animas, aquí tienes una lista de actividades para que disfrutes de esas pequeñas cosas y lugares que le dan un encanto muy particular a este bello municipio de Colombia:
Qué hacer en Girón, Colombia
Probar el Maracumix
Desde antes de llegar a Girón, un taxista en un recorrido por Bucaramanga, me hablo del famoso maracumix de Girón: un helado servido dentro de un maracuyá, bañado en leche condensada. He de confesar que cuando escuche la palabra «Maracumix», llegó a mi mente la imagen de una especie de kumis de maracuyá. Como aficionada que soy a descubrir nuevos sabores, me dejé ganar por la tentación y llegue a Girón ansiosa por probar este curioso postre.
El Maracumix se puede degustar en distintos puntos de la ciudad por unos 3 o 4 mil pesos (alrededor de 1 euro).
Comer una hallaca en la plaza principal
Había escuchado hablar de la hallaca, como plato típico de Venezuela, pero tuve que llegar hasta Girón para enterarme de que en Colombia también se prepara (aunque de manera distinta). Una combinación entre el envuelto de mazorca y el tamal colombiano, una mezcla interesante y rica al paladar y también muy económica, por menos de 5 mil pesos (menos de 2 euros) los vendedores ambulantes situados en la plaza principal, las ofrecen al caer la tarde.
Ser testigo de las muestras de fe en la Basílica Menor
La Basílica Menor de San Juan Bautista resguarda el crucifijo del señor de los Milagros; los más devotos se acercan hasta él de rodillas confiándole sus penas. Durante la Semana Santa y el día del Señor de los Milagros, este templo acoge a miles de turistas y vecinos de la localidad.
Como dato adicional, la Basílica Menor en Girón es una fiel replica de la Iglesia de Santa María Mayor de Roma y la obra arquitectónica más hermosa del municipio.
Las ocho campanas que suenan puntualmente para anunciar la eucaristía, dando vida a los ocho tonos del pentagrama, también tienen su propia historia y han sido traídas desde Toledo, España, donde en su tiempo se elaboraban las mejores. Según la leyenda, don Pedro Alcántara Rueda, el sacristán de aquel entonces, atravesó todo el océano Atlántico en barco para traer las campanas desde la antigua capital de España, estando allí se percató de que el dinero que había recogido en colecta pública no le era suficiente, así que intercambió trabajo para completar la cantidad necesaria que le permitiría cumplir con la misión encomendada.
Descansar en el parque Peralta o parque de los enamorados
De estilo romántico el parque Peralta o Macaregua, también conocido por los lugareños como parque de los enamorados, se sitúa en el lugar donde se edificó el primer caserío de San Juan de Girón. Allí aparte de resguardarnos del inclemente calor, también podemos visitar la capilla del Nazareno, o arrojar algunas monedas en la fuente de los deseos, la cual ha sido construida con la misma piedra de Barichara.
Visitar el parque de las Nieves
Este parque de estilo colonial acoge la capilla de las Nieves, el lugar favorito de los novios que quieren formalizar su unión ante la iglesia católica. En el interior de la capilla se encuentra una imagen de la Virgen de las Nieves, tallada en madera y objeto de veneración por sus devotos.
Recorrer el Malecón Turístico
Reconocido por sus puestos de dulces típicos y de fritanga, este lugar, emblema de Girón se encuentra del otro lado del puente que divide la parte histórica de la parte menos antigua del municipio.
Qué ver en Girón, Santander: Otros lugares
Girón es uno de esos pueblos para visitar sin prisas, además de sus altas temperaturas, su gran tranquilidad es contagiosa y nos ayuda a valorar esos momentos de antaño, que tan difíciles son de vivir hoy en día, momentos para disfrutar de un tiempo con nosotros mismos, sentados a la sombra de un árbol observando el diario vivir de los vecinos del lugar.
Aunque al llegar se tiene la impresión de que no hay mucho por ver, si se dispone de un poco de tiempo bien vale la pena indagar y visitar otros lugares en el interior del pueblo y sus alrededores, tales como:
Los puentes de Calicanto. Son 6 en total: El Antón García, San José, El Moro, San Benito, las Nieves y los Mirtos, en su construcción se utilizaron elementos tan particulares como las claras de huevo, junto a la cal y la arena, para unir las piedras de canto rodado.
Casa Museo La Mansión del Frayle. Frente a la plaza principal, allí nació el subdirector de la Expedición Botánica y se hospedó Simón Bolívar en algunas de sus visitas al pueblo.
Capilla Señor de los Milagros. A 4 Km. de San Juan de Girón, en la vereda El Corregidor se ubica esta Capilla, a donde llegan cientos de devotos para realizar sus promesas.
Museo de Arte Religioso y Casa Pastoral. Ubicado en el parque principal, data de 1978. En él hay diferentes objetos religiosos de gran valor histórico y cultural.
Casa de la Cultura. En ella se encuentra la oficina de cultura y Policía de Turismo, así que si necesitas mayor información sobre Girón, no dejes de acercarte a este lugar.
Datos prácticos en un viaje a Girón, Colombia
Dónde alojarse
En este municipio hay alojamientos para todos los bolsillos, uno de los más económicos es el Hotel Girón Internacional, ubicado frente al Malecón, ofrece habitaciones con baño privado para dos personas desde 35 mil pesos (10 euros), es un sitio muy básico para pasar la noche y tomar una ducha. Si buscas un lugar con más comodidades, no muy lejos de la plaza principal, hay dos reconocidos hoteles cuyos precios rondan los 200 mil pesos en habitación doble (entre 60 y 65 euros).
Cómo llegar a Girón desde Bucaramanga
Desde el centro de Bucaramanga, pasan buses que van hasta Girón, el pasaje cuesta 2 mil pesos (60 céntimos de euro), esos buses nos dejan por fuera de la parte histórica, del otro lado del puente donde está el Malecón. También se puede llegar hasta allí en taxi por unos 12 mil pesos ( unos 3 o 4 euros).
Dónde comer
Una de las mayores ventajas que tiene Girón son sus precios bajos, en la plaza principal hay varios restaurantes con variedad de platos y menú del día desde 8 mil pesos (menos de 3 euros). Para desayunar recomiendo alejarse un poco de la plaza principal y antes de tomar una decisión comparar en varios lugares, en lo personal me gustó el restaurante Villa Santa Fe, donde se encuentran desayunos completos a partir de 5 mil pesos (1.5 euros), también sirven almuerzos por un módico precio, el lugar es fresco y muy agradable y la comida que sirven no está nada mal.
¿Has estado en Girón, Santander? ¿Tienes otras sugerencias?
Cinco años consecutivos reconocido como el mejor destino culinario de Sur América, en los World Travel Awards; su capital es considerada como el nuevo epicentro culinario del mundo por la Revista «Conde Nast Traveler»; tres de sus restaurantes figuran este año en el listado de los 50 mejores del mundo, según la revista Británica «Restaurant». No cabe duda de que Perú sigue conquistando el paladar de los viajeros y consolidándose como un destino obligado en Sur América, de hecho muchos turistas llegan a esta parte del continente seducidos por el país Inca y su exquisita cocina.
Preparando Pachamanca, plato tradicional peruano. Foto: Sam Grey
La cocina peruana representa el mestizaje y la variedad cultural que ha caracterizado al país desde la época de la conquista, en ella hay influencia de 4 continentes, donde siguen utilizándose ingredientes de la cocina precolombina, como el maíz, los frijoles, las papas, complementados con el arroz, la carne y el trigo, llegados de España. Con la inmigración proveniente de África, China y Japón también se fueron incluyendo costumbres y nuevos elementos a la fusión existente entre la cocina amerindia y española, según puede apreciarse en la cocina actual típica de este país.
Para tener un abre-bocas de la cocina peruana, basta con indagar sobre sus tradiciones gastronómicas regionales. Por ejemplo vale la pena acercarse a la costa Norte y degustar su variedad de mariscos y pescados, saborear los ceviches, entre los que destaca el chinguirito, a base de carne seca salada de pescado guitarra, disfrutar los sudados, todo esto acompañado de camote, choclo o maíz y una refrescante chicha de jora. Quienes prefieran otras carnes, no pueden perderse el cabrito, criado en la zona, o el chabelo, una especie de carne de res a la brasa, tampoco el arroz con pato sazonado con cerveza negra.
En otras regiones del país como la Amazonia, se puede disfrutar de la variedad de pescados que vive en sus ríos y de las ricas frutas que crecen allí. Del lado Este, en los Andes, es posible disfrutar de una pachamanca, plato preparado con distintas carnes, vegetales y hierbas, dentro de un hueco bajo tierra y sobre piedras calientes.
Acercándonos a Lima y a la Costa Central, se hace evidente la influencia de otras culturas, muestra de ello son las tradiciones asiáticas que se rescatan en la preparación de arroces y pescado crudo, también sobresale la cultura africana en ciertos platos como los anticuchos y la carapulcra, por citar solamente algunos ejemplos.
La cocina peruana no solo es exquisita, también es equilibrada, fresca, variada y tiene la ventaja de que los viajeros, sin importar su presupuesto, pueden deleitarse con ella. Si quieres comprobarlo por ti mismo, Lan te lleva a este inigualable destino gastronómico.
Europa con sus hermosas ciudades, historia, buena organización y múltiples oportunidades laborales y educativas, es un continente que despierta gran interés y que seguramente has visualizado para irte a vivir una temporada por estudios, trabajo, para reunirte con la familia, o simplemente para pasar unas magníficas vacaciones.
A la hora de elegir este destino y antes de que embarques en el que puede ser el viaje de tu vida, es conveniente que te antepongas a las circunstancias y tengas en cuenta ciertos aspectos:
1. Infórmate y prepara la documentación a tiempo
De acuerdo a tu nacionalidad, a los motivos y duración del viaje, debes preparar una serie de documentos para poder ingresar a Europa. Existe un tratado de libre circulación, que permite viajar por los 26 países del espacio Schengen, ¡pero mucho cuidado!, si lo que quieres es viajar a algún país del Reino Unido, es posible que necesites un visado, independientemente de que tu país tenga acuerdos para que sus ciudadanos ingresen al espacio Schengen sin visa.
De manera general los requisitos que se deben cumplir para viajar a Europa son éstos:
Seguro con una cobertura mínima de 30 mil euros (Cotízalo y adquierelo por un mejor precio aquí)
Justificativos que sustenten el motivo del viaje, por ejemplo itinerario en caso de que sea un viaje organizado, una carta de invitación si es por visita familiar, matrícula cuando es por estudios, etc.
2. Muéstrate seguro en todo momento
Generalmente los viajes producen cierto nerviosismo, más aún cuando lees o escuchas decir que hay riesgos de que no te dejen ingresar al país por no cumplir con algún requisito. Pero no debes dejarte intimidar, por el contrario debes mostrarte siempre seguro, ya que en los controles migratorios esto puede hacer la diferencia entre que te dejen pasar sin tanto problema a que te compliquen un poco más las cosas por encontrar algo sospechoso en tu comportamiento.
3. No esperes para tramitar tu tarjeta de residencia
Si tienes la intención de quedarte a vivir en Europa una temporada, debes darte prisa y no esperar para iniciar el trámite de la tarjeta de residencia. Muchas personas ya cansadas de los trámites previos, aplazan el procedimiento para solicitar su tarjeta de residencia, esto es un error, hay muchos extranjeros realizando trámites y a veces solamente para obtener la cita que permita presentar la solicitud hay que esperar varios días. Así que una de las primeras tareas que debes emprender al llegar es la de ponerte en contacto con la oficina de extranjería y tramitar la tarjeta de residencia.
4. Revisa si los enchufes y el voltaje son los mismos que en tu país
Hoy en día la mayoría de aparatos de última tecnología, vienen adaptados para el cambio de voltaje, pero no está de más, chequearlos bien para evitar que se quemen por una sobrecarga, en Europa la corriente es de 220 voltios. De igual manera hay que tener en cuenta que en Europa los enchufes son de patas redondas y que es posible que necesitemos uno o varios adaptadores para poder conectar los aparatos que llevemos desde nuestro país.
5. Viaja liviano y no te dejes asustar por la fama de que en Europa todo es caro
Europa siempre se ha asociado con precios altos, sin embargo no siempre es así, sabiendo buscar y yendo a los lugares indicados se pueden conseguir verdaderas ofertas e incluso mejores precios que en nuestros países. Además, durante el cambio de estaciones suelen lanzar muy buenas ofertas y descender el precio de ropa, calzado y demás. En España por ejemplo, hay tiendas que reducen el costo a más del 50% durante las rebajas. Tiendas como Primark, presente en Irlanda y otros países de Europa tiene una amplia y variada gama de productos a muy buenos precios, así mismo Ikea en lo que concierne a productos para el hogar, por citar solamente algunos ejemplos.
6. Haz bien tus cálculos y revisa las mejores opciones para el cambio de moneda
Una de las cosas que más cuestan al llegar a Europa, tiene que ver con el cambio de moneda, en América Latina la moneda está muy devaluada frente al euro y se tiene la impresión de que el dinero no alcanza para nada. Una de las opciones más populares es la de los giros a través de compañías como Western Unión y similares, por sus altas comisiones y la tasa de cambio no suele ser una alternativa favorable. Tampoco lo es, el viajar con moneda extranjera esperando cambiarla a nuestra llegada; a excepción de que sean dolares u otra moneda menos devaluada. Una de las opciones más convenientes, tanto por seguridad como por rentabilidad, es la de viajar con tarjetas o según el monto, realizar una transferencia de banco a banco, si bien estas transacciones tampoco son baratas y antes del viaje es preciso informarse sobre sus costos, para montos importantes de dinero deben ser consideradas.
7. No te sorprendas si los carros se detienen en el paso de cebra y te ceden el paso
En América Latina y en otros lugares del mundo, la cultura vial no es la mejor, generalmente cuando vas a pasar una calle debes prestar mucha atención ya que los conductores no respetan el paso peatonal. En Europa, los conductores tienen mayor respeto por los peatones y las señales de tránsito en general, así que si hay un paso de cebra y vas caminando no eres tu quien se debe detener, como te has acostumbrado.
8. Puedes moverte libremente entre los países del espacio Schengen
Existe un tratado de libre circulación entre los países de la zona Schengen, esto significa que una vez pases el control migratorio en el primer país al que llegues, puedes viajar sin problema a los demás países del área, durante 90 días en un período de 180 días, si ingresas como turista.
9. Si vas a España tendrás que adaptar los horarios de tus comidas
En España tienen unos horarios para comer algo diferentes a la mayoría de países. Generalmente se come entre las 14 y las 16 horas y se cena a partir de las 21 horas.
10. Aprende a ser puntual
Aunque no es ninguna novedad decir que la puntualidad es importante, en Europa se tiene mayor respeto por las horas fijadas. En algunos países a causa del tráfico y otros aspectos culturales puede haber mayor flexibilidad en los horarios, mientras que en Europa cuando se define una hora debe hacerse todo lo posible por llegar a tiempo, en su cultura no es muy habitual esperar ni hacerse esperar.
11. Los servicios de comunicación son buenos y a bajo precio
Europa maneja un buen sistema de comunicaciones y si hacemos una relación entre la calidad, precio y el costo de vida, podemos concluir que el servicio de Internet, telefonía y televisión es superior al de muchos de nuestros países. Por ejemplo en España, se puede contratar la fibra óptica de 20Mb y la línea telefónica con llamadas nacionales gratis por 30 euros. Así mismo, en Francia hay servicios que incluyen 185 canales, llamadas gratuitas nacionales, internacionales y a teléfonos móviles, Internet de alta velocidad, por menos de 40 euros al mes.
12. Eres valorado como cliente
Aunque muchos se quejan de la atención en las tiendas y demás establecimientos públicos en Europa, porque el trato les parece menos cercano e incluso indiferente, en algunos países de Europa manejan unas interesantes políticas de fidelización y captación de clientes, por ejemplo en España en una importante cadena de supermercados si cometen algún error en el cobro de un producto, basta con que vayas al servicio de atención al cliente y te reembolsan el producto, es decir por cualquier error que cometan ellos te llevas el producto gratis. También es habitual negociar ocasionalmente con proveedores de servicios como Internet, siempre estarán dispuestos a bajar un poco el precio para que no te pases a la competencia.
13. Puedes viajar de un país a otro de una manera muy económica
Las compañías low cost manejan tarifas bastante competitivas, por ejemplo puedes moverte de un país a otro por unos 20 euros el trayecto. Aunque generalmente las aerolíneas lanzan promociones con mayor frecuencia, otros medios de transporte como el tren o el autobús también ofrecen buenos descuentos. Es cuestión de organizarse y mirar con anticipación las tarifas.
14. El idioma no siempre es una barrera
Uno de los mayores miedos de viajar al extranjero es el de no poderse comunicar, el no lograr hacerse entender en otro idioma. Sin embargo una vez en situación terminarás por comprender que el idioma es solo una barrera mental más, que siempre encontrarás un medio para hacerte entender y que incluso esto puede convertirse en una buena oportunidad para que te acerques a la gente y hagas nuevos amigos. Cuando menos te lo esperes ya estarás entendiendo casi todo y hablando un nuevo idioma.
15. Puedes conducir con tu permiso habitual en ciertos países
La gran incertidumbre de varios viajeros es la de no saber si necesitan de un permiso internacional o de otro documento para poder conducir en el extranjero. En la mayoría de países de Europa podrás conducir algunos meses con la licencia de tu país. Por ejemplo, en España tienes el derecho de conducir hasta 6 meses con tu permiso habitual, en Francia y Suecia hasta un año, al igual que en Italia, donde además, debes contar con una traducción jurada, en Alemania se puede conducir con una licencia extra comunitaria durante los primeros 6 meses prorrogables por 6 meses más bajo ciertas condiciones y pagando una tasa de 40 euros. Basta con que te informes en el consulado del país al que estés pensando viajar.
16. En Italia existen tuberías para beber agua con gas y en Francia puedes beber una jarra de agua sin ningún costo
En ciudades como Florencia encuentras tuberías de agua fresca e incluso de agua con gas para calmar la sed. Así como también en Francia es habitual pedir una jarra de agua potable para acompañar la comida, sin incurrir en más costos. Aunque debes tener cuidado de no repetir esta práctica en otros países, porque en ellos si tendrás que pagarla.
17. En determinados días, puedes ingresar a museos, castillos y otras atracciones turísticas gratis
Cada año, generalmente durante un fin de semana en septiembre, tienen lugar las jornadas europeas del patrimonio, durante estos días se tiene la oportunidad de visitar monumentos, museos y zonas de interés cultural, de manera totalmente gratuita.
Así también varias atracciones turísticas pueden ser visitadas gratuitamente otros días del año, por ejemplo en París el primer domingo de cada mes, se puede recorrer el Museo de Arte Moderno, el «Centre Pompidou» y el «Musée d’Orsay». Los menores de 26 años pueden visitar gratuitamente el Louvre todos los días. En Madrid, la entrada al museo del Prado, es gratuita a partir de las 6 pm, de lunes a sábado y los domingos entre 5 pm y 7 pm. En Toledo, la visita a los principales monumentos no tiene costo durante la noche blanca.
Así que si tienes especial interés por ir a un determinado lugar y quieres ahorrar, investiga y seguramente encontrarás una hora o un día en que puedas hacer la visita sin tener que pagar o por lo menos, algún descuento podrás encontrar.
18. La mayoría de tiendas y supermercados cierran el domingo
En Europa los domingos, las tiendas y supermercados no se encuentran abiertas. A diferencia de América Latina donde muchas personas dedican este día de la semana para ir a hacer sus compras, en Europa, es muy poco habitual encontrar algo abierto.
19. En ciertas zonas las temperaturas son extremas, antes de decidirte por una habitación o apartamento, revisa el costo adicional que esto pueda generar
Si vas a radicarte un tiempo en Europa, antes de decidirte por un alojamiento definitivo, infórmate bien sobre el sistema de calefacción y los gastos adicionales que esto puede generar. Si es eléctrico la factura puede incluso doblar el precio del alquiler del inmueble.
20. Existe una sim-card enfocada a los turistas utilizable en toda Europa
Si viajas por vacaciones y quieres comunicarte con tu familia sin estar condicionado a la red wifi del hotel, hay una tarjeta llamada Orange Holidays, que durante 15 días y por 15 euros te da 60 minutos para hablar a España y más de 40 países y te ofrece 1.5 GB. Se consigue en todas las tiendas Orange, estaciones de servicio y otros establecimientos. De acuerdo al país en el que la compres, el precio puede aumentar.
Llevas meses e incluso años sin ir a Colombia y sientes que tu país te falta más que nunca. Tanto así que tu comportamiento comienza a dar señales de que a pesar de la distancia, estás más en Colombia que en el lugar en el que vives actualmente:
1. Te da guayabo levantarte y no ver el sol
A pesar de la diversidad de climas en Colombia, es muy raro que pases un día sin ver el sol. Cosa que no sucede en los países nórdicos o en otros lugares donde el otoño parece invierno y los veranos terminan más rápido de lo que se tardan en llegar. En esos días fríos sabes que te tienes que levantar, miras por la ventana y la nostalgia de una atmósfera gris te transporta a los amaneceres en Colombia, con sus rayos de sol dándote los buenos días e indicándote que es hora de levantarse.
2. Llega el domingo, miras el desayuno y te imaginas en su lugar un tamal con chocolate
Aunque disfrutas el descanso dominical y en el país donde vives, también puedes tomarte un rico chocolate, no es igual que el de Colombia y ni hablar de comerte un tamal, ese antojo está bastante lejos de tu alcance.
3. Todo lo que escuchas decir de Colombia te parece tan auténtico… incluido el ruido de los vecinos
Si bien has aprendido a disfrutar de la tranquilidad y de las bondades del país que te ha adoptado, en tu cabeza y en tu corazón, Colombia lo tiene todo: la gastronomía, deportistas y artistas que traspasan fronteras, un premio nobel en literatura, un pueblo echado pa’ delante… cuando vives en el exterior y escuchas decir algo de Colombia en muchos casos te sientes orgulloso, tanto así que hasta el ruido de los vecinos o los vallenatos en los buses intermunicipales, lo asocias con la alegría propia de tu tierra, los corrientazos de 2 o 3 euros te parecen un manjar.
4. Mientras tus amigos hacen planes y viajes increíbles, tu ahorras hasta el último centavo para viajar a Colombia
No puedes menos que dejarte tentar por esas vacaciones soñadas en las que están por embarcarse tus amigos, pero te repites a ti mismo que estás en modo: ahorro, y que no solo debes guardar dinero para ir a Colombia, sino que además no puedes agotar el tiempo de tus vacaciones para irte a otro lugar.
5. Cuentas con impaciencia los meses, los días, las horas que faltan para ir… y vas dejando constancia de ello en Facebook
En cuanto defines la fecha del viaje, por lejana que sea, comienzas a contar en meses, luego en días y finalmente en horas el tiempo que te separa para reencontrarte con los tuyos, es tanta la ansiedad que vas dejando constancia de ello en las redes sociales, y todos tus contactos, desde el minuto cero, saben que vuelves a Colombia.
6. Suspiras viendo las fotos que tu familia y amigos en Colombia publican en sus Redes Sociales
No paras de dar «like» a las fotos de alguna celebración familiar, de comentar las vacaciones de tus amigos en San Andrés, el Tayrona o el eje cafetero. Hasta aquel paseo de olla al que en otro tiempo no le dabas tanta importancia, ahora te resulta el plan más divertido del mundo. Todas esas fotos van robándote uno que otro suspiro y solo les falta algo para que sean perfectas: tú.
7. Estás inapetente y solo te provoca una buena picada, un ajiaco, una arepa o un sancocho en leña
Aunque te gusta la gastronomía del país donde vives, poco a poco esos platos que eran nuevos a tu paladar y que tanto te gustaban han ido perdiendo su encanto. A la pregunta de qué quieres comer, sólo llegan a tu mente las imágenes de esas delicias típicas colombianas: un buen sancocho en leña, una sobrebarriga sudada, una picada acompañada por un refajo, un ajiaco o una arepa de la región que sea.
8. Ves un anuncio por Internet con una promoción para ir a Colombia y no puedes evitar dar clic para ver de que se trata
Estás navegando por Internet, cuando de repente aparece algún anuncio para volar a Colombia, desde luego no te puedes resistir a dar un clic encima, por más que sepas que por el momento no puedes viajar.
9. Todo lo ves monótono y gris
Por más agradable que sea el país en el que vives, pierdes objetividad y ante tus ojos y cabeza todo es monótono y gris. No te diviertes como los demás cuando sales, no disfrutas la belleza y comodidades del lugar donde vives, las cosas comienzan a resultarte aburridas y lo único que te motiva es pensar que vas a ir a Colombia.
10. Cuando tus amigos colombianos van a la tierrita, les preguntas qué si pueden llevarte en su maleta
Cada vez que te enteras que algún amigo viaja a Colombia te dan unas ganas inmensas de estar en su lugar, no paras de expresarle la suerte que tiene de poder ir, terminas deseándole buen viaje y despidiéndote con la típica pregunta de qué si puede llevarte en su maleta.
11. Cada cosa que ves, escuchas o comes te recuerda a Colombia
Se vuelve casi una obsesión y de alguna manera el universo o los algoritmos de «Google» conspiran para que todo lo que te aparezca tenga relación con Colombia. Desde los anuncios con los tiquetes a un precio increíble para viajar, a la pegadisima «bicicleta» de Shakira y Carlos Vives, o los maracuyás que están en la sesión de alimentos exóticos del supermercado y que cuestan 10 veces más que en Colombia.
12. Tu familia te pregunta constantemente cuando regresas
Se te encoge el corazón cada vez que tu familia te pregunta cuándo vas a visitarlos. A veces les respondes que no sabes, otras les dices que pronto, pero nadie más que tu comprende el esfuerzo financiero que significa en ocasiones ir, sobretodo cuando llegan las fiestas de fin de año y los precios se ponen por las nubes.
13. Tienes un montón de regalos acumulados que has ido comprando para cuando viajes
Frecuentemente cuando visitas las tiendas, encuentras un detallito que le iría perfecto a tu hermana, sobrino, abuelita, etc… y de esa forma vas llenándote de un montón de regalos para cuando vayas a Colombia. Nunca es suficiente y hasta el último día revisas la lista y te das cuenta que aún te faltan cosas por comprar.
14. Todo lo que haces quieres compartirlo con tu familia en Colombia
Ya sea que te vayas a la playa o que pruebes un plato delicioso en un nuevo restaurante, te gustaría tener a tu familia cerca para compartir esa experiencia contigo.
15. Hace tiempos se te acabaron las provisiones de aguardiente, café y demás que trajiste durante tu anterior viaje
Muchas de esas cosas tan fáciles de conseguir en nuestro país como el aguardiente, el café, el arequipe, la panela… son muy apreciadas en el exterior, es por eso que aprovechamos cada viaje para hacernos una pequeña reserva, que visto el peso autorizado en las maletas, termina siendo insignificante para todo lo que tendremos que esperar antes de volver a Colombia. Cuando notamos que ya hace tiempos hemos agotado esa reserva, sentimos que es el momento de volver a nuestro país para aprovisionarnos no solo de esos productos, sino del calor y cariño de nuestra familia.
16. Darías lo que fuera por tener a los tuyos frente a frente y no solo a través de una pantalla o un teléfono
Las nuevas tecnologías son de gran ayuda y te permiten estar en constante contacto con tu familia, sin embargo hay ocasiones en las que no son suficientes y darías lo que fuera por tener a los tuyos frente a frente y no verte obligado a conformarte con oír su voz al teléfono o verlos en la pantalla de tu computador.
Cuando nos marchamos a otro lugar es inevitable caer en todo tipo de comparaciones, pero cuando llevamos un tiempo sin ir a Colombia e inconscientemente las ganas de ir aumentan, se acentúa ese comportamiento. Se compara el programa de televisión, la atención de la vendedora de una tienda, la música que suena en los bares, el jugo de caja con el jugo natural, los precios, etc, etc.
18. Te compras ropa y accesorios y te visualizas usándolos en Colombia
Las botas y el «jersey» que vas a usar llegando a Bogotá, el vestido de baño y las sandalias para el viaje a la Costa, el pantalón y la blusa para el 24 de diciembre o para el reencuentro con los compañeros de universidad. Cuando tienes en mente la fecha de tu viaje, también planificas un montón de momentos y sabes que una vez en Colombia el tiempo pasara tan rápido que es mejor ir preparados.
19. Te gastas una «fortuna», por comer cualquier cosa que te recuerde a Colombia
Intentas compensar la falta que te hace tu país yéndote a algún restaurante de comida latina. Te das gusto pidiendo una apetitosa picada con patacón y papitas criollas, eso si, acompañada de una cerveza Aguila o de cualquier otra marca colombiana, tampoco te cohíbes de comprar un tamal tolimense que algún compatriota tuyo prepara. En Colombia nunca se te pasó por la mente llegar a pagar 8 euros o más (unos 40 mil pesos) por un tamal, antes 3 o 4 euros te parecían una exageración.
20. Cuando ves pasar un avión te imaginas volando a tu país
Finalmente uno de los síntomas más evidentes de que necesitas ir a Colombia, es cuando al mirar al cielo descubres un avión y te imaginas volando a tu tierra.
Sobrevolando Bogotá
Desafortunadamente no siempre es posible obedecer a ese pronunciado anhelo de volver a Colombia y debes esperar a que tengas el tiempo y el presupuesto, porque a lo mejor estás tan lejos y el billete de avión es tan caro que no te puedes dar el lujo de ir solamente por un par de días.
En cualquier caso, regresar a Colombia y darle un abrazo a los tuyos, se convierte en tu próximo objetivo y aunque tengas que sacrificar mil cosas para lograrlo, sabes que el esfuerzo vale la pena y que por más que intentes evadirlo, el deseo de reencontrarte con tu tierra seguirá latente en tu día a día.
Hacerse pareja de hecho y obtener la residencia en España, es uno de los mecanismos a los que deben enfrentarse las parejas conformadas por un español y un extranjero, cuando quieren fijar su residencia en el país europeo y optan por esa vía. Desde luego existen otras alternativas, pero la unión de hecho, no deja de ser una solución a contemplar cuando existe una relación sólida que se quiere consolidar y se plantea la idea de establecerse en España.
Antes de tomar una decisión definitiva es preciso informarse y cuestionarse si se pueden reunir todos los requisitos exigidos por la comunidad autónoma donde se solicitara la inscripción como pareja de hecho. También debe tenerse en cuenta, que si el extranjero se encuentra fuera de Europa, tendrá que pasar los filtros migratorios para poder ingresar y que para lograrlo necesitará reunir un cierto número de requisitos.
Una vez ambos miembros de la pareja se encuentran en España, se puede avanzar en el proceso de la inscripción de la unión de hecho, la solicitud es evaluada y de autorizarse se continúan los tramites para formalizar la residencia legal en el país por parte del extranjero/a. Para dar un poco más de claridad, Daniel, uno de los lectores del blog que recientemente vivió la experiencia junto a su novia venezolana, ha accedido a responder algunas preguntas:
¿Qué documentos le solicitaron a tu novia para salir de Venezuela y cuáles en el control migratorio para ingresar a España?
Para salir de Venezuela solo le pidieron el pasaporte, al llegar a España tampoco le pidieron nada, simplemente le preguntaron en un par de ocasiones a dónde iba, dónde se iba a alojar y cuál era el motivo del viaje.
Documentos de Venezuela que nos aconsejaron traer: partida de nacimiento, certificado de soltería y fe de vida, certificado de antecedentes penales, (todo esto apostillado) carta de invitación o en su defecto reserva hotelera durante el tiempo de la estancia en el país.
¿Una vez en España, cuáles fueron los pasos a seguir para legalizar la unión de hecho? Y cuánto tiempo se tardó este proceso?
En primer lugar un requisito indispensable es estar empadronado en la comunidad autónoma donde se vaya a realizar la inscripción. En nuestro caso Andalucía, para realizar la inscripción como pareja de hecho no es necesario estar empadronado un período de tiempo determinado, en otras comunidades si te obligan a estar 1 año empadronado con tu pareja (Comunidad de Madrid , Comunidad Valenciana, etc…) cosa imposible ya que se ingresa a España con permiso para 3 meses. Para empadronarte suelen poner problemas ya que te piden DNI o NIE, pero esto es totalmente ilegal, cualquier ciudadano puede empadronarse donde quiera con su pasaporte.
El tiempo que tarda varía también dependiendo del lugar donde se haga, en nuestro caso para firmar la pareja de hecho en el Ayuntamiento tardamos en torno a un mes, la resolución de la pareja de hecho tarda unas 4 / 5 semanas, pero como siempre esto depende de cada Comunidad Autónoma.
¿En dónde realizaron la inscripción?
Normalmente la unión de hecho se realiza, bien en el Ayuntamiento competente del lugar de residencia o bien en el Juzgado, es más cómodo en el primero.
En el Ayuntamiento se presentan los documentos (pueden ser en copia, pero es aconsejable disponer de los originales y de más de un duplicado de todos los papeles), allí verifican los documentos y proceden a enviarlos al Registro de Parejas de Hecho de la Comunidad Autónoma de Andalucía, donde dictan una resolución positiva o negativa en un período de 4 o 5 semanas.
Después de inscribirse como pareja de hecho ¿Cuál fue el procedimiento a seguir para poder obtener la residencia legal?
Una vez tramitada de forma positiva la inscripción en el Registro de Parejas de Hecho hay que ir a la Subdelegación del Gobierno (Oficina de Extranjería) de la provincia determinada, en nuestro caso en Cádiz, allí solicitas la tarjeta de residencia como familiar de ciudadano comunitario, en el mismo instante te asignan un número NIE, con estos papeles se debe ir a al Oficina de la Policía Nacional a la que corresponda la localidad donde se esté empadronado. Allí te expiden el NIE, en unos 30 días.
Desde el momento en el que te inscribes como pareja de hecho pasas a estar en situación legal en España.
¿Cuánto tiempo después de la llegada de tu novia a España, lograron regularizar su situación?
En menos de dos meses la pareja de hecho estaba inscrita, en 3 meses ya tenía el NIE.
Pasados los tres meses a los que se tiene derecho por turismo ¿tomaron alguna precaución para que tu novia no tuviera problemas mientras se regularizaba su situación?
Para ese tiempo ya estaba en situación legal, lo más importante es residir en una comunidad donde no pidan un tiempo mínimo de convivencia.
¿Qué consejos le darías a una pareja que esté en un caso similar?
Primero, que nunca dejen de luchar por lo que quieren, aparte de hacerse pareja de hecho hay otras fórmulas para demostrar una relación sentimental con otra persona. En el caso de que opten por hacerse pareja de hecho que verifiquen si cumplen con los requisitos de la Comunidad Autónoma donde lo pretendan hacer. Siempre es mejor traer a España papeles de más a que en algún momento falten, en nuestro caso el certificado de antecedentes penales no nos lo pidieron en ningún trámite pero lo teníamos, como también dije antes es mejor traer los papeles por duplicado o triplicado ya que pueden pedir originales en más de un estamento.
Como lo ha explicado Daniel, no hay que dejar nada al azar, hay que informarse y reunir toda la documentación a tiempo. Y aunque en su caso, el proceso avanzo de forma positiva, hay comunidades donde existen más exigencias y trabas, así que es fundamental identificar cuáles son los requisitos tanto para consolidar la pareja de hecho como para obtener la residencia una vez se tiene un dictamen favorable. De esta manera, se pueden evaluar caminos alternos en caso de que no se esté en la capacidad de cumplir con los requisitos.
Tal y como se indicaba anteriormente, una vez la pareja extranjera se encuentre en España, debe formalizarse en el menor tiempo posible la unión de hecho ante el organismo correspondiente, para poder optar a la residencia por este medio. Para lo cuál, se deben cumplir con los siguientes requisitos:
Ser mayor de edad o menor emancipado
Estar soltero, viudo, divorciado o separado judicialmente
Haber convivido previamente cierto periodo de tiempo (en algunas comunidades no es necesario y en otras como en Madrid, debe acreditarse una convivencia mínima de 12 meses)
Por lo menos uno de los miembros debe estar empadronado en la comunidad Autónoma donde se solicite la inscripción
No estar incapacitados judicialmente
Los documentos necesarios para solicitar la inscripción ante el Registro de Parejas de Hecho, son los siguientes:
Original y fotocopia del DNI del ciudadano español y tarjeta de residencia o pasaporte del ciudadano extranjero
Certificado de empadronamiento de los interesados
Acreditación del estado civil de los dos, mediante certificación del Registro Civil, “Fe de Vida y Estado” en España y su equivalente para la pareja extranjera
Declaración jurada de no ser pareja de hecho con otra persona
Libro de familia si existen hijos
Formulario de solicitud
Pago de las tasas correspondientes
– Estos requisitos pueden tener variaciones en función a la comunidad autónoma donde se lleve a cabo el procedimiento.
– Para realizar la inscripción en algunas comunidades, por ejemplo en la de Madrid, se debe solicitar cita previa, presencialmente. Y antes de que sea asignada esta cita, pueden pasar varias semanas, así que se debe empezar cuanto antes con el proceso.